Posteado por: literartevueltabajero | 3 febrero, 2010

El premio de la vida

Néstor Montes de Oca no deja que el orgullo lo invada, continúa siendo el creador sencillo pero de gran linaje, que cautiva con su obra a niños y adultos. Recientemente recibió el premio literario José Álvarez Baragaño de poesía, y al decir de él mismo, esto constituye un regalo al amor que siente por la vida y por el ser humano. Códices del escriba, libro con el cual alcanzó el lauro, viene cargado de un homoerotismo relacionado con las circunstancias del mar, el éxodo, y el contexto histórico y sociofamiliar.

Conversar con este creador es adentrarse en toda una maraña de reflexiones, proyectos de vida, añoranzas, y esos deseos de crear que no cesan ni un instante. Néstor se define como “una persona que disfruta del amor, de la compañía de amistades con sentido alto de la humanidad, de la sinceridad. Un ser humano que disfruta haciendo su trabajo, que le encanta escribir y actuar  para los niños, y sobre todo, soy alguien que ama al prójimo y la vida, que es mi mejor premio”.

Códices del escriba es el libro de mi vida, en él hablo de mis relaciones personales, la intensidad con que he vivido, de los avatares sorteados a través de los procesos sociales actuales, y expongo mi sentido de pertenencia con la isla, sin abandonar mis principios, como mi familia, mis amigos, el amor a la vida y a mi patria. En él no solo están el amor por el mar y la isla, sino también los lazos filiales perdidos por causa del éxodo, y es además una crítica al deslumbramiento fatal que muestran algunas personas por el llamado país de los sueños. Esa gente que se deja arrastrar por los cantos de sirenas, por la imagen fantasiosa y exagerada que nos venden de ese país  no se dan cuenta que dejan todo lo suyo, por buscar un sueño que no existe, abandonan todo aquello con lo que nacieron, la familia, el barrio, el clima de solidaridad que no encontrarán fuera de su país natal, en fin, la vida propia, para ir a vivir como un extraño lejos de lo tuyo y de los tuyos.

El jurado del concurso Baragaño 2006 estuvo conformado por los Premios Nacionales de Literatura César López y Pablo Armando Fernández y el reconocido escritor pinareño Alfredo Galiano, quien cuenta con varios premios nacionales e internacionales, y ha ejercido además como editor del Centro de Promoción y Desarrollo de la Literatura Hnos. Loynaz, y al respecto Néstor refiere:

Siento un respeto y una admiración muy grande por los compañeros del jurado, casi no podía creer que había sido seleccionado mi poemario para el premio. Este libro es autobiográfico, estuvo inédito por 10 años, temía que no gustara el tema, pero aún guardado en una gaveta palpitaba como si tuviera vida propia, pues son 62 poemas en verso libre, llenos de valores estéticos, y en los que abordo mis desgarraduras espirituales y la pérdida de algunos afectos.

Entre la labor creativa que antecede a este premio Néstor cuenta con su libro de poesía para niños Magia de luna llena, e integra las antologías de poesía De la ciudad: estación poéticaPétalos de fuego. Tiene en proceso de preparación el libro Agua crecida.

Este hombre, a quien la sencillez y la solidaridad, revestida de un humanismo extraordinario lo desborda, es también un pintor reconocido en la provincia, y se desempeña como diseñador del Centro de Promoción y Desarrollo de la Literatura Hnos. Loynaz.

En dos ocasiones ha obtenido el premio de literatura infantil Chicuelo patrocinado por dicho Centro en las ediciones del  2004 y 2005, con los cuentos “El pueblo de los sucesos raros” y “La verdadera historia de Pancho Garrancho”, así como el Premio Abdala de poesía (2006), patrocinado por la Sociedad Árabe de Cuba y entregado por la Embajada de Egipto en La Habana, por la manera en que aborda en sus poemas la historia de ese país del continente africano.

Este fue un poemario que titulé Fábulas del tiempo humano, donde hablo en lenguaje metafórico de las relaciones personales e íntimas utilizando como sujetos líricos faraones y otros personajes del antiguo Egipto, pues luego de estudiar e investigar sobre el tema, logré comprender que estas personas no solo eran seres humanos como nosotros, sino que también cargaban con una enorme soledad, debido a la incomprensión y la falta de amor.
Esos sentimientos tienen que ver mucho con mi personalidad, con mi forma de enfocar la cotidianidad. La poesía es mi refugio espiritual que sale a la luz en versos colmados de intimismo.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: